“Ser auténtico significa ser fiel a uno mismo. Es un fenómeno sumamente peligroso que pocas personas pueden afrontar. Pero quienes lo hacen, lo consiguen: una belleza, una gracia y una satisfacción inimaginables”
La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca.
Tendremos que arrepentirnos en esta generación no tanto de las acciones de la gente perversa sino de los pasmosos silencios de la gente buena.
El ♥salvadoreño no dice tu, dice "vos".
El ♥salvadoreño no tiene dinero, tiene pisto.
El ♥salvadoreño no toma, solo chupa.
El ♥salvadoreño no sale de paseo, sale a vagar.
El ♥salvadoreño no se pasa, se pela.
El ♥salvadoreño no roba, se hueveya.
El ♥salvadoreño no es peresozo, es huevon.
El ♥salvadoreño no miente, da paja.
El ♥salvadoreño no fue nino, fue cipote.
El ♥salvadoreño no trabaja, hecha riata.
El ♥salvadoreño no te saca el dedo, pero te silva la vieja.
El ♥salvadoreño no come hamburguesas con soda, come pupusas con un chocolate caliente.
El ♥salvadoreño no se equivoca, pero la caga.
El ♥salvadoreño no te acusa, te pone el dedo.
El ♥salvadoreño no te besa ni te toca, pero te da unas bue♥nas amasañas.
El ♥salvadoreño no come manzanas, pero come mango verde con limon y chile.
El ♥salvadoreño no se relaja, pero la agarra al suave.
El ♥salvadoreño no se desespera, se ajolota.
El ♥salvadoreño no tiene perros, solo chuchos.
El ♥salvadoreño no se le complican las cosas. pero se le pone yuca todo.
El ♥salvadoreño no pide una lata de soda, pero pide gaseosa en bolsa.
El ♥salvadoreño no come uvas, come jocotes.
El ♥salvadoreño no come, se arta.
El ♥salvadoreño no dice malas palabras, pero putella.
El ♥salvadoreño no te pega, te da verga.
El ♥salvadoreño no te dice adios, te dice saluu!